Formando el cerebro del bebé:
La música tiene un poderoso efecto en nuestras
emociones. Los padres saben que una canción de cuna
cantada en un tono bajo y suave puede tranquilizar a un
bebé alterado. Un coro majestuoso puede llenarnos de
emoción, pero también la música puede afectar la manera
en que pensamos.
En los últimos años hemos aprendido bastante sobre el
desarrollo del cerebro. Los bebés nacen con miles de
millones de células cerebrales. Durante los primeros años
de vida, estas células forman conexiones con otras células
cerebrales. Con el tiempo las conexiones que utilizamos
regularmente se vuelven más fuertes. Los niños que
crecen escuchando música desarrollan fuertes conexiones
relacionadas con la música.
De hecho, algunas de estas vías musicales afectan a la
manera en que nosotros pensamos. Al escuchar música
clásica podemos mejorar
nuestro razonamiento
espacial por lo menos por
poco tiempo. Así mismo, el
aprender a tocar un
instrumento puede incluso
tener un efecto más
duradero en ciertas
habilidades mentales.
¿Nos hace la música más
inteligentes?
No exactamente. La
música parece que
acondiciona nuestro cerebro
para cierto tipo de
pensamiento. Después de escuchar música clásica los
adultos pueden realizar ciertos ejercicios espaciales con
más rapidez, como juntar las piezas de un rompecabezas.
¿Por qué sucede esto? Las vías de la música clásica en
nuestros cerebros son similares a las vías que utilizamos
para el razonamiento espacial. Cuando escuchamos
música clásica, la vía espacial se “activa” y está lista para
ser utilizada.
Este acondicionamiento facilita la ejecución más rápida
del rompecabezas. Pero este efecto dura solo por poco
tiempo. Nuestra mejorada habilidad espacial desaparece
alrededor de una hora después de haber terminado de
escuchar la música.
No obstante, el aprender a tocar un instrumento puede
tener efectos duraderos en nuestro razonamiento espacial.
En varios estudios los niños que tomaron lecciones de
piano por seis meses mejoraron su habilidad de hacer
rompecabezas y resolver otros ejercicios espaciales hasta
en un 30 por ciento.
¿Por qué música clásica?
La música que la mayoría de las personas llaman
“clásica”—obras de
compositores como Bach,
Beethoven o Mozart—es
diferente a la música como el
rock o country. La música
clásica tiene una estructura
musical más compleja. Bebés
de hasta 3 meses pueden
distinguir esta estructura y
hasta reconocer fragmentos
de música clásica que han
escuchado antes.
Los investigadores
piensan que la complejidad
de la música clásica es lo que
acondiciona al cerebro para resolver problemas espaciales
con más rapidez. Por ello, el escuchar música clásica
puede tener diferentes efectos en el cerebro que el
escuchar otros tipos de música.
Formando el cerebro del bebé:
.
“Los investigadores
piensan que el
aprendizaje musical
crea nuevas vías en
el cerebro.”
Esto no significa que otros tipos de música no sean
buenos. El escuchar cualquier tipo de música ayuda a
formar vías en el cerebro relacionadas con la música. Es
más, la música puede tener efectos positivos en nuestro
estado de ánimo lo cual pude facilitar el aprendizaje.
¿Qué puede hacer?
Los padres y personas encargadas del cuidado infantil
pueden ayudar a fomentar en los niños el amor por la
música desde el comienzo de la infancia. Aquí tiene
algunas ideas:
• Toque música para su bebé. Exponga a su bebé a
selecciones musicales muy diferentes y de estilos variados.
Si usted toca un instrumento, practique cuando su bebé
se encuentra cerca, pero mantenga el volumen a un nivel
moderado. La música alta pude dañar el oído de su bebé.
• Cántele a su bebé. ¡No importa lo bien que usted cante!
El escuchar su voz ayuda al bebé a aprender el lenguaje. A
los bebés les encantan los patrones y ritmos de una
canción. Hasta los bebés pequeños pueden reconocer
melodías específicas una vez que las han escuchado.
• Cante con su niño. A medida que los niños crecen,
disfrutan cantando con usted. El unir palabras a la
música, de hecho, ayuda al cerebro a aprenderlas con más
rapidez y retenerlas por más tiempo. Es por esta razón
que nos acordamos de las letras de las canciones que
cantábamos de niños incluso después de no haberlas oido
en años.
• Comience lecciones de música temprano. Si quiere que
su niño aprenda un instrumento, no necesita esperar
hasta que vaya a la escuela primaria para comenzar las
lecciones. Los cerebros en desarrollo de los niños
pequeños están equipados para aprender música. La
mayoría de los niños de cuatro a cinco años de edad
pueden disfrutar creando música y pueden aprender los
fundamentos básicos de algunos instrumentos. El
comenzar lecciones temprano ayuda a los niños a crear
amor por la música para el resto de sus vidas.
• Anime a la escuela de su hijo a que enseñen música.
El cantar ayuda a estimular al cerebro, por lo menos
brevemente. Con el tiempo, la educación musical que
se recibe en la escuela puede ayudar a la formación de
habilidades tales como la coordinación y la
creatividad. El aprender música ayuda a su hijo a ser
una persona completa.
Parte de la Colaboración con el Programa “Mejores Cerebros para los Bebés”
Part of the “Better Brains for Babies” Collaboration
Referencias Seleccionadas:
Fagen, J., Prigot, J., Carroll, M., Pioli, L., Stein, A.,
& Franco, A. (1997). Auditory context and memory
retrieval in young infants. Child Development, 68,
1057-1066.
Rauscher, F. H., Shaw, G. L., Levine, L. J., Wright, E. L.,
Dennis, W. R., & Newcomb, R. L. (1997). Music
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Viadero, D. (1998). Music on the Mind. Education Week,
April 8, 1998.
Wallace, W. T. (1994). Memory for music: Effect of
melody on recall of text. Journal of Experimental
Psychology: Learning, Memory, & Cognition, 20,
1471-1485.
Escrito por:
Dr. Diane Bales
Extension Children, Youth, and
Families At Risk Coordinator
Department of Child and Family Development
Septiembre, 1998
Número de publicación: FACS 01-7
http://www.fcs.uga.edu/outreach

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